SON INNUMERABLES Y MUY CONOCIDOS LOS BENEFICIOS DEL AGUA PURA, COMO SON SUS EFECTOS TERMORREGULADORES, DESINTOXICANTES Y DE SACIEDAD; ADEMÁS, NOS AYUDA A PERDER PESO DE MANERA SANA.

El agua es un nutriente esencial y más de la mitad de nuestro organismo está compuesto de ella. Además de su efecto de saciedad, su función principal es purificar el cuerpo; por ello, el consumo extra de agua previene la retención de líquidos y ayuda a gastar más calorías durante el día.
No existe sustancia similar al agua tan ampliamente relacionada con diversas funciones orgánicas, y su consumo contribuye al buen funcionamiento de todas las células del cuerpo. Actúa como transportador de nutrientes y otras sustancias en el sistema circulatorio; es vehículo para eliminar toxinas a través del sistema cardiovascular, renal y hepático. Además, lubrica y proporciona el soporte estructural a los tejidos y a las articulaciones.
Otra función destacada del agua es el papel que juega en la termorregulación, pues su elevada capacidad termorreceptora permite que nuestro organismointercambie calor con el medio exterior minimizando las variaciones de temperatura, que podrían ser fatales para el funcionamiento de los órganos vitales.
BEBE AGUA Y PIERDE PESO
Paradójicamente, la reacción del cuerpo ante la falta de agua es la retención hídrica. Esta suele aparecer durante el embarazo, la menopausia, días antes de la menstruación y en enefermedades cardíacas, renales, hepáticas, entre otras.
La retención de líquidos es también uno de los factores ocultos del aumento de peso.
Por eso, el agua tiene un rol fisiológico muy importante en el proceso de adelgazamiento y en el mantenimiento del peso ideal. Es así que el agua puede ayudar a adelgazar, porque previene y reduce la retención de líquidos. Incluso esta comprobado que beber medio litro de agua aumenta el gasto metabólico en un 30% después de 30 ó 40 minutos de haberla ingerido.
Por ejemplo, beber dos litros de agua al día supone un aumento del gasto total diario aproximadamente 100 calorías; además, beber agua en exceso no presenta problemas fisiológicos en una persona sana, porque se elimina con facilidad y de una manera rápida por los riñones; pero un bajo consumo sí puede generar graves problemas de salud.
Beber agua cuando se tiene hambre o antes de comer produce una sensación de saciedad, lo que ayuda a reducir la cantidad total de alimentos en su comida.
