Mezcla lo sexy con la inteligencia, el sentido del humor con el compromiso social, el amor por la familia con el activismo político. Casada con un principe italiano, se le considera una de las actrices jóvenes más prometedoras.

En esta pose tentadora demuestra por qué ha sido considerada
la mujer más sexy del mundo…
Tal parece un cuento de hadas narrado por un escritor urbano: una chica atractiva, de 18 años, deseosa de probar fortuna antes de comenzar la universidad, convence a sus padres para que la autoricen a vivir un año en Hollywood antes de matricularse en Bard College, donde había sido aceptada. Poco después de llegar, conoce a un muchacho de quien se enamora, al corto tiempo se casan en el mismo bus escolar que sería su residencia durante varios años. En ese tiempo ella se establece como actriz y él continúa trabajando como cineasta.
Esa es la historia de Olivia Wilde, producto de una familia poco convencional. Sus padres Leslie y Alexander Cockburn (se pronuncia Co-burn) son periodistas investigadores, con una extensa historia profesional en Washintong, D.C. En esta ciudad Olivia nació y estudió en la escuela primaria Georgetown Day School, antes de marchar a la Academia Phillips en Andover, Massachusetts. La chica se formó en un hogar visitado por personalidades, de Mick Jagger y Julie Christie a Richard Holbrooke y Peter Jennings.
Tanto el amor por la música como el compromiso social nacieron de ese entorno: “Tengo grandes figuras a quienes imitar: mis padres, mi familia, y sus amigos; crecí rodeada de personas trabajadoras y muy artísticas, con una fuerte vida familiar. Es lo que siempre quise: trabajar muy duro, ser responsable y tener una familia. He podido lograrlo, por lo que cada vez que estoy cansada y tengo ganas de quejarme, recuerdo que esto es lo que pedí y me siento feliz”.
Ella dice que no cambiaria nada en su vida, responde con firmeza.
A lo que agregamos que sí cambió su apellido para adoptar el del escritor inglés Oscar Wilde. “Trabajaba en una producción de La importancia de llamarse Ernesto. Wilde siempre me había inspirado, no solo por su obra, sino por la manera como exponía las represiones sociales que sufrió por su sexualidad y por su caracter abierto. El pensaba que las dificultades había que enfrentarlas con sentido del humor y eso es algo en lo que creo”.
Así comenzó su vida profesional. Tenía 18 años se vino a Los Angeles por un año; no penso que iba a tener éxito, y antes de darse cuenta, estaba usando su nombre artístico profesional”.
La motivó a usar ese nombre la tradición que han seguido escritores y actores; también, porque le permite crear una barrera protectora entre su familia y el asedio del público, que es parte del éxito. Y el éxito parece que está llegando apresuradamente. Tras la participación en programas de televisión que no gozaron de mucha permanencia – Skin, The Black Donnellys -, su carreta tomó un giro importante en el 2007, cuando Olivia se incorporó al elenco de House M.D., una de las series de televisión de mayor audiencia en el mundo, interpretando el personaje de la Dra. Remy “No. 13″ Hadley: intensa y fragil, apasionada, ambigua y capaz de enfrentar riesgos.

Olivia comparte una escena de House M.D. con Hugh Laurie y Peter Jacobson.

Para la entrega de los Emmy vistió un ceñido y revelador diseño de Marchesa.
Antes de mudarse al loft que comparte con su marido Tao Ruspoli, cineasta documentalista y príncipe de ascendencia italiana, la pareja vivió por años en el bus escolar convertido en estudio de cine-residencia. Ambos comparten el gusto por la cocina y la pasión por el cine. Acaban de terminar su primer proyecto conjunto: Fix, escrito y dirigido por Ruspoli, en el que ella actúa. La película, una producción independiente, ya se estrenó. Confiesa leer mucho, por lo que siempre lleva un libro. Entra en pánico en un avión si no tiene que leer.

El esposo de Olivia es un príncipe que procede de la nobleza italiana; por eso ella es una principessa.
Es comprensible que, nacida bajo el signo de Piscis, la fuerza y determinación que la llevan a actuar estén impulsadas por una energía eminentemente femenina: “No sé por qué, pero siempre he tenido una conexión muy fuerte con la Luna; está íntimamente conectada a las mujeres y a nuestros cuerpos, lo cual me fascina. Estoy muy conectada a las mujeres de mi vida y soy una admiradora de ellas. La Luna nunca daña, nunca amenaza. El sol puede hacerte daño si lo miras de frente; tienes que ser muy cautelosa con él, pero la Luna es una entidad muy generosa. No nos causa ningún daño y sin ella no podríamos estar”.

Siempre bella, como venga puesta, vestida de coctel o con ropa informal
y sin maquillaje, como cuando va a relajarse a Venice Beach.
Para prepararse y no dejar que la fama la dañe , le pidió consejo a una amiga de la familia, Julie Christie, quien le dijo estar agradecida por las oportunidades que la vida le ofreció, pero le recordó que todo es temporal. Esa puede ser la razón por la que, en relacion a su nombramiento como la mujer más sexy del mundo, ría al responder: “Es bueno para mi autoestima”.
¿Qué dice tu esposo de eso?
Que el siempre lo supo.
¿Qué haces para divertirte?
Me encanta ir a bailar.
¿Tu música preferida?
Siempre me ha gustado U2; también el hip-hop, me encanta el jazz, los blues y algún country. El otro día estaba escuchando unas grabaciones viejas de Bonnie Raitt; es maravillosa.
Entre filmación y filmación participas en actividades políticas. ¿Por qué?
Me interesa mucho la política, la apatía me incomoda. No soy una persona que puedo cerrarme al mundo; disfruto estar informada e involucrada.
¿Alguna responsabilidad especial?
Yo sigo siendo la misma de siempre.
El teatro es el medio del actor, donde tiene más control y se siente más libre… Me gustaría hacer una película al año y teatro el resto del tiempo.
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gaby escribió,
Fecha/Hora: septiembre 23, 2010 @ 11:39
q lindas fotos en serio!